La historia de Italia

Conocer la historia del país en el que vives es importante. Italia tiene una historia muy antigua conocida en casi todo el mundo. Descubre cómo era Italia en el pasado y cuáles fueron los acontecimientos que marcaron al país.

Las conquistas, las ocupaciones, las guerras y las reconstrucciones abundan en la historia de Italia. El período más importante fue aquel del Imperio romano, cuyo comienzo se remonta al año 27 a. C. Si bien el Imperio romano surgió en Italia, los romanos tuvieron control sobre muchos otros territorios gracias a numerosas conquistas. De hecho, los países que hoy en día conocemos como Inglaterra, Alemania, España, Marruecos, Egipto, Turquía, Irak y muchos otros más fueron parte del Imperio romano. Los romanos propiciaron el desarrollo de las sociedades en todos estos países y todavía es posible encontrar en ellos vestigios romanos tales como templos, estatuas, acueductos o termas. El gran Imperio romano cayó en el año 476 d. C. y durante varios siglos se produjeron enfrentamientos entre diversos grupos que deseaban conquistar Italia. Desde la caída del Imperio romano hasta comienzos del siglo XIX, el territorio italiano se encontró dividido en varios estados más pequeños. Entre éstos se hallaban, al norte, el Regno Lombardo-Veneto, que pertenecía al Imperio austriaco, y el Regno di Sardegna, que era gobernado por los duques de Saboya, en el centro del país, los estados Granducato di Toscana y Stato della Chiesa, mientras que, al sur, se hallaba el Regno delle Due Sicilie, en el cual reinaba la familia real española conocida como los Borbones. El acontecimiento que unificó a todos estos pequeños estados y dio origen al estado italiano que conocemos hoy en día se denomina «Unità d’Italia».

Durante la segunda mitad del siglo XIX, muchos habitantes deseaban que la península italiana se convirtiera en una sola nación. Incluso el Regno di Sardegna, uno de los reinos principales, estaba a favor de la unión de los territorios italianos. Entonces, estos habitantes y el Regno di Sardegna se aliaron con el objetivo de liberar al territorio italiano de los gobiernos extranjeros y formar una única nación independiente llamada Italia.

A fin de liberar el norte y el centro de la península, el ejército del Regno di Sardegna venció al Imperio austriaco en tres guerras conocidas como «guerre di indipendenza».

En cambio, para liberar el sur de Italia se planificó la célebre «Spedizione dei Mille». Como vimos anteriormente, los miembros de la familia Borbón eran los reyes del Regno delle Due Sicilie en el sur.

El general Giuseppe Garibaldi fue quien comandó la expedición libertadora del sur y, con un ejército compuesto de por alrededor de mil soldados voluntarios, llegó a Sicilia y logró derrotar a los Borbones y liberar el sur del país.

El 17 de marzo de 1861 se declaró la independencia y la unificación de Italia. Sin embargo, la Italia de ese entonces todavía no era idéntica al país que conocemos hoy en día, ya que las regiones del nordeste, en la actualidad conocidas como Véneto y Friuli Venecia Julia, y la región en la que se encuentra Roma, hoy en día denominada Lacio, no eran parte de ella.

La monarquía fue el sistema de gobierno que se implementó en la primera Italia unificada e independiente, y su rey fue re Víctor Manuel II de Saboya.

Si bien la primera capital de Italia fue Turín, en 1864 la ciudad de Florencia fue designada como la nueva capital.

En 1870 tuvo lugar un acontecimiento importante: el ejército italiano ocupó Roma a fin de conquistar el Stato della Chiesa e incorporarlo a Italia. Tras varias batallas, el ejército italiano derrotó a las tropas de Chiesa y el Stato della Chiesa se incorporó al país. Roma pasó a ser la nueva capital, tal como lo es hoy en día.

Las dos guerras mundiales, llamadas así dado que la mayoría de los países del mundo participaron en ellas, son otros dos sucesos importantes en la historia de Italia.

La Primera Guerra Mundial inició en 1914 y finalizó en 1918. Inglaterra, Francia y Rusia, y posteriormente Italia y los Estados Unidos, se enfrentaron a Alemania y Austria-Hungría. Además, Inglaterra hizo que algunas de sus colonias, como Sudáfrica, India y Siam (hoy en día Tailandia), participaran en la guerra.

La guerra finalizó con la victoria de Inglaterra, Francia, Italia, Rusia y los Estados Unidos, y la derrota de Alemania y Austria-Hungría.

Muchos soldados y ciudadanos perdieron la vida debido a este conflicto. En Italia, la guerra resultó en alrededor de un millón de muertes.

Al finalizar el conflicto, Italia estaba en ruinas y era un país muy pobre. Muchas personas no podían trabajar y tampoco sabían cómo subsistir.

Gran parte de la población pobre peleó en la guerra, llevando a Italia a la victoria; sin embargo, tras la guerra, estas personas no recibieron ayuda alguna y nadie reconoció su compromiso.

Fue así que tanto trabajadores como campesinos pobres organizaron protestas, manifestaciones y huelgas.

Dado que la crisis económica afectaba a todo el país, incluso los más adinerados se mostraban descontentos. Durante este complicado período, surgió un nuevo partido político: el Partito Fascista (el Partido Fascista).

En 1922, pocos años después de que terminara la Primera Guerra Mundial, el Partido Fascista liderado por Benito Mussolini se convirtió en el partido político más importante del país. Mussolini, el líder del partido, llevó a cabo un golpe de Estado conocido como la «Marcia di Roma» y se convirtió en el jefe de Estado.

Con el pasar de los años, la figura de Mussolini adquirió tal relevancia que empezó a ser incluso más importante que la del rey. En 1925 su gobierno se convirtió en una dictadura, es decir que Mussolini gobernaba individualmente y que todos debían estar de acuerdo con él. No existía la libertad de expresión, de prensa o de asociación. 

La población estaba bajo su control y debía acatar leyes muy estrictas. Cualquier persona que no obedeciera tales leyes corría el riesgo de ir a prisión o ser asesinada.

La dictadura fascista llegó a su fin en 1943, durante la Segunda Guerra Mundial.

Durante su dictadura, Mussolini tenía la ambición de apoderarse de nuevos territorios que pertenecían a otros países, y libró guerras para conquistar Libia, Eritrea, Etiopía, Somalia y Albania.

Aún es posible observar en estos países cómo el idioma italiano influyó en los nombres de las calles y edificios, o en algunas palabras que se utilizan con frecuencia. Antes, muchas personas nacidas en estos países hablaban italiano. Cuando la dictadura de Mussolini llegó a su fin en 1943, Italia perdió los territorios que había conquistado.

La Segunda Guerra Mundial se dio entre 1939 y 1945. El inicio de esta guerra se debe a que el movimiento nazi en Alemania, liderado por Adolf Hitler, aspiraba a conquistar nuevos territorios dentro de Europa.

A fin de detener las conquistas, Inglaterra y Francia declararon la guerra contra Alemania. Al comienzo de la guerra, Italia y Japón fueron aliados de Alemania.

Además, durante este nuevo enfrentamiento, muchas naciones africanas, asiáticas y del Oriente Medio lucharon a favor de los países occidentales. Entre estas naciones se encontraban Camerún, Liberia, Ruanda, Senegal, Sudán, Sudáfrica, Irak, Líbano, Palestina, Siria, India y muchos otros países asiáticos y sudamericanos.

Estados Unidos también se alió con Inglaterra en la guerra contra Alemania.

Durante el conflicto, la Italia fascista y la Alemania nazi fueron partícipes de uno de los sucesos más tristes de la historia: el Holocausto. El Holocausto consistió en el genocidio de judíos que vivían en Europa y de las personas que el gobierno nazi consideraba como «inferiores» por razones tanto políticas como raciales. Debido al Holocausto, entre 1933 y 1945, alrededor de 19 millones de personas fueron asesinadas, principalmente en campos de concentración.

La guerra terminó el 2 de septiembre de 1945. Estados Unidos y la Unión Soviética derrotaron a la Alemania nazi y a la Italia fascista. En Italia fueron principalmente los partisanos antifascistas junto con los aliados estadounidenses quienes vencieron al régimen fascista. 

Los partisanos antifascistas fueron un grupo de italianos, en su mayoría trabajadores y campesinos pobres, que lucharon para liberar a Italia de los regímenes nazi-fascistas. Hoy en día se sigue reconociendo su lucha con el nombre de «Resistenza».

También en esta guerra muchas personas perdieron la vida, entre ellas alrededor de 225 000 italianos.

El 2 de junio de 1946, se llevaron a cabo elecciones especiales denominadas referendos. Los italianos debían escoger entre el rey o el gobierno republicano.

Por primera vez en la historia de Italia, las mujeres también podían votar en las elecciones. Este acontecimiento se conoció como suffragio universale. El suffragio universale significa que todos los ciudadanos de un país mayores a una edad determinada (hoy en día 18 años) pueden votar en las elecciones políticas o sobre cuestiones que influyen en el futuro de su país. Este es un acontecimiento de gran relevancia, puesto que significa que todos los ciudadanos son iguales independiente de su género, clase social u orientación sexual.

La mayoría de los italianos (el 54 % de los votos) votó a favor de la república.En el período de la posguerra, los italianos vivían en la pobreza, en un país que había sido arrasado por las bombas. Era necesario que Italia se reconstruyese y se fortaleciese, y que los ciudadanos decidieran entre continuar con la monarquía o formar una república.

Después de las elecciones, el gobierno comenzó a redactar una nueva Costituzione. La Costituzione es el conjunto de reglas y leyes que establecen la manera en la que Italia debe gobernarse.

La primera parte de la Costituzione enuncia los derechos fundamentales de todos los ciudadanos italianos. Estos derechos están basados en la libertad, la igualdad y la fraternidad.

A fin de evitar que surjan otras dictaduras, el poder del Estado se divide en tres grupos (divisione del potere):

 

  • El poder de hacer leyes (potere legislativo) pertenece al Parlamento. El Parlamento se compone de dos cámaras: la Camera dei Deputati y el Senato della Repubblica. Los ciudadanos eligen a los miembros de las dos cámaras mediante la votación.
  • El poder que ejecuta las leyes (potere esecutivo) es responsabilidad del Governo, el cual está compuesto por los ministros y el Presidente del Consiglio (el primer ministro).
  • El poder que se encarga de juzgar los delitos (potere giudiziario) es la Magistratura y está conformado por los jueces.

Los diputados son quienes eligen y designan al Presidente della Repubblica, en lugar de elegir un rey. El Presidente della Republica debe verificar que los tres poderes se distribuyan y se gestionen adecuadamente y, además, debe constatar que todos acaten las reglas de la Costituzione.

La Costituzione se volvió ley el 1 de enero de 1948 y sigue vigente hoy en día.

Tras la guerra, Italia era un país muy pobre; sin embargo, en la década de 1950 se produjo un gran desarrollo y crecimiento denominado el miracolo economico (milagro económico). El sistema económico de Italia creció y se convirtió en uno de los más importantes del mundo debido al crecimiento de la industria italiana y a los mercados internacionales favorables.

No obstante, durante este período se produjo una gran desigualdad en la distribución de la riqueza entre el norte y el sur de Italia.

En el norte se encontraban la mayoría de las industrias del país, y tanto la agricultura como los servicios estaban mucho más desarrollados.

En el sur, por el contrario, existían pocas industrias y una gran cantidad de desempleados que buscaban trabajo. La riqueza del sur era menor y las condiciones de trabajo eran malas.

Precisamente debido a la discrepancia que existía en el nivel de calidad de vida, muchas personas que residían en las regiones del sur de Italia, como Calabria, Apulia o Campania, decidieron mudarse al norte del país. Muchos se trasladaron a Piamonte, Lombardía o Véneto en busca de un trabajo y una vida mejor.

El «miracolo economico» italiano finalizó en la década de 1970 debido a una gran crisis mundial. La causa de la crisis fue el alza sin precedentes del precio del petróleo, un recurso del que dependen las economías de muchos países.

Además de la crisis económica, desde finales de los sesenta hasta comienzos de los ochenta, Italia atravesó una grave crisis social y política. Durante estos años, conocidos como anni di piombo (los años de plomo), organizaciones de ultraderecha y extrema izquierda efectuaron numerosos ataques terroristas, protestas y manifestaciones violentas.

Tras los difíciles y violentos anni di piombo, la sociedad italiana experimentó un nuevo período de transformación.

Se constituyeron nuevos partidos que influyeron en la política. En primer lugar, el empresario Silvio Berlusconi creó el partido Forza Italia. En las elecciones de 1994, un año después de la constitución del partido político, Forza Italia obtuvo la mayoría de los votos y Silvio Berlusconi se convirtió en el Presidente del Consiglio (primer ministro). Berlusconi fue reelecto como Presidente del Consiglio otras dos veces, en 2001 y 2008.

Entre 1989 y 1991, se creó el partido político Lega Nord. El objetivo de este partido fue que las regiones del norte del país adquirieran autonomía y se independizaran del gobierno central. En la actualidad, Matteo Salvini es el líder de la «Lega».

Durante estos años, la televisión se convirtió en el principal medio de comunicación masiva. Todas las familias adquirieron nuevos conocimientos gracias a la televisión y la cultura italiana vio una gran influencia de los programas televisivos. 

Cada vez más personas compraban computadoras y comenzaban a utilizar el internet.

La historia italiana dejó de ser una historia de emigración a finales de la década de los setenta. Entre finales del siglo XIX y finales de la década de los setenta, alrededor de 25

millones de italianos emigraron a Alemania, Suiza, Estados Unidos, Brasil, Argentina y otros países.

En la década de 1980, debido a las nuevas políticas de recepción de inmigrantes y la necesidad de muchas personas de vivir una vida mejor, la inmigración a Italia se convirtió en un acontecimiento significativo. En este período, la mayoría de las personas que migraron a Italia fueron de Egipto, Marruecos, Túnez, Senegal.

En la década de 1990, se produjo la primera migración masiva hacia Italia. Al finalizar la dictadura comunista en Albania, miles de ciudadanos albanos abandonaron su país e inmigraron a Italia. Los ciudadanos albanos decidieron migrar al país principalmente debido a la cercanía territorial entre los dos países y a la buena economía de Italia. Con la caída de los regímenes comunistas, muchas personas de las antiguas repúblicas soviéticas, como Polonia y Moldavia, también migraron a Italia. 

Con el pasar de los años, el número de migrantes provenientes de Rumania y Ucrania, de China y de países africanos como Ghana, Nigeria y Costa de Marfil, y de países del sur de Asia, entre ellos, Bangladesh, Pakistán e India, ha aumentado considerablemente. Todas estas personas han migrado a Italia a fin de obtener refugio, trabajo y una vida mejor.

En la actualidad, alrededor de 6 millones de inmigrantes residen en Italia. Las comunidades rumanas, albanas, marroquíes, chinas y ucranianas son las comunidades extranjeras más grandes en Italia.

Todas estas personas contribuyen de manera significativa al desarrollo económico y social de nuestro país, aportando nuevas ideas, fortaleza y diversidad. Lee más información sobre Italia multicultural.

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