El desalojo en Italia: qué es y cómo funciona
Si vives en una casa de alquiler y no respetas las reglas del contrato, el propietario puede iniciar un procedimiento llamado desalojo. Este procedimiento permite al propietario recuperar su vivienda. Veamos cómo funciona.
Qué es el desalojo
La crisis de la vivienda es un tema cada vez más urgente en Italia y afecta aún más a las personas migrantes, que a menudo tienen menos garantías (laborales, documentales, etc.) y menos conocimiento del territorio. Por eso, cuando se encuentra una casa en alquiler, puede ser difícil tener que dejarla.
Existen leyes que protegen a los propietarios que quieren recuperar su vivienda. Esto es el desalojo, un acto mediante el cual el propietario pide a la persona que vive en la casa (llamada inquilino) que abandone la vivienda.
El desalojo es un procedimiento que se realiza ante un Tribunal.
El desalojo ocurre cuando el propietario de una casa o apartamento pide al juez que ordene a las personas que viven allí que dejen la vivienda.
El desalojo puede ocurrir cuando el propietario quiere recuperar su casa porque: 1. No se ha pagado el alquiler (desalojo por falta de pago).
- El contrato ha terminado y la casa no ha sido desocupada (desalojo por finalización del contrato).
Nadie puede ser expulsado de la casa sin una decisión del juez: cambiar las cerraduras o cortar los servicios (luz, agua, gas) es ilegal.
El juez competente, después de verificar los requisitos y las condiciones, emite el desalojo mediante una orden judicial, y en ese momento se dice que el desalojo se vuelve ejecutivo.
El procedimiento de desalojo
El desalojo sigue un procedimiento específico establecido por la ley italiana. La duración no es igual en todos los casos: puede ir desde algunos meses hasta más de un año, ya que los procedimientos legales pueden retrasar el proceso.
a) Intimación
Cuando existen las condiciones para solicitar el desalojo, el propietario envía al inquilino un documento llamado intimación de desalojo, donde se indica el motivo del desalojo y la fecha de la audiencia en el tribunal.
La primera audiencia en el tribunal será al menos 20 días después de la notificación de la intimación de desalojo.
b) La audiencia ante el juez
Durante la audiencia, el juez escucha a las partes, revisa los documentos y decide si concede el desalojo.
En algunos casos, el juez puede conceder al inquilino un plazo llamado “plazo de gracia”, dentro del cual puede pagar sus deudas y dejar la casa.
Si el inquilino no se presenta a la audiencia, el juez puede confirmar directamente el desalojo, que se volverá ejecutivo.
c) La orden de convalidación del desalojo
La orden de convalidación del desalojo es un documento redactado por el juez que confirma la obligación del inquilino de dejar la casa antes de una fecha específica. Esta orden también pone fin al contrato de alquiler.
Además, el juez puede emitir un decreto de pago, que permitirá al propietario recuperar el dinero del alquiler que no ha sido pagado.
¡Atención!
Si después de la fecha fijada por el juez el inquilino continúa viviendo en la casa, el propietario puede solicitar el desalojo forzoso. Este procedimiento se realiza con un oficial judicial, un funcionario público encargado de ejecutar las decisiones del juez, y con la ayuda de las fuerzas públicas (policía, carabineros, etc.). En cualquier caso, el oficial judicial debe comunicar con antelación al inquilino el día en que se realizará el procedimiento para liberar la vivienda de personas y objetos.
¿Qué pasa si recibo un desalojo y tengo una familia con menores o personas vulnerables?
Recibir un desalojo cuando se tiene una familia, especialmente con hijos menores o personas vulnerables (por ejemplo, personas con discapacidad), es muy difícil.
Sin embargo, la ley italiana no impide el desalojo, aunque existen mayores protecciones para los menores y las personas vulnerables.
En estos casos, el juez puede conceder más tiempo para dejar la vivienda y permitir a los padres con dificultades económicas pagar sus deudas.
En las situaciones más graves, si no se encuentra otra vivienda adecuada, pueden intervenir los servicios sociales del municipio o el llamado juez tutelar, que es la autoridad que protege los intereses de las personas más vulnerables.
Si el inquilino no colabora, el juez tutelar puede decidir separar temporalmente a los hijos o a las personas vulnerables y colocarlos en estructuras o comunidades de acogida.
En algunos casos, cuando la situación es muy difícil, el desalojo con menores puede ser suspendido temporalmente.
Qué es importante saber
- Si recibes un desalojo, pide ayuda lo antes posible para encontrar una solución. Por ejemplo, en algunas ciudades existen programas de emergencia habitacional para familias desalojadas.
• El desalojo no es inmediato: siempre existe un procedimiento legal previo. • Siempre tienes derecho a defenderte y explicar tu situación ante el juez.
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